Fiscalidad y residencias

Nueva ley de crecimiento en Andorra: nuevos requisitos de visados y residencia 2026

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Jose Maria ALFIN
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January 27, 2026

Nuevos requisitos para visados Andorra 2026 y de caracter inmobiliario

Puntos clave

  • Inversión mínima disparada: La residencia pasiva exige ahora 1.000.000 € en activos andorranos o 800.000 € en inmuebles, más una tasa de entrada a fondo perdido de 50.000 € por solicitante principal y 12.000 € por cada dependiente.
  • Fin del depósito reembolsable: El antiguo modelo donde los 50.000 € se devolvían al abandonar el país ha desaparecido; ahora esa aportación queda definitivamente en manos del estado andorrano.
  • Control cuantitativo estricto: El gobierno ha implantado cupos anuales de autorizaciones (alrededor de 900 plazas en convocatorias recientes) y requisitos más rígidos.
  • Mantenimiento de requisitos específicos para visados especializados: Se crea el permiso de nómada digital con requisitos diferenciados (90 días de presencia mínima, ingresos acreditados, seguro médico) y se mantienen excepciones para deportistas de élite, científicos y artistas de especial interés.
  • Doble tributación inmobiliaria: El impuesto a la inversión inmobiliaria extranjera duplica sus tipos a partir de 2025-2026, pasando del 3% al 6% en primera adquisición y del 5% al 10% en segundas propiedades.

Resumen principal

Andorra ha transformado radicalmente su modelo migratorio desde 2024. El principado, conocido durante décadas por su accesibilidad fiscal y requisitos de entrada moderados, ha endurecido de forma sustancial las condiciones para obtener la residencia pasiva, por cuenta propia y los nuevos visados de trabajo. El objetivo declarado del gobierno es lograr un crecimiento sostenible que proteja el acceso a la vivienda para la población local sin renunciar a atraer capital e inversión de alto valor añadido.

Las cifras hablan por sí solas: la inversión mínima para residentes pasivos ha escalado hasta el millón de euros en activos andorranos (o 800.000 € en vivienda), acompañada de una tasa de entrada a fondo perdido de 50.000 euros por solicitante principal y 12.000 € por cada dependiente reagrupado. Paralelamente, el impuesto a la inversión inmobiliaria extranjera ha duplicado sus tipos respecto a 2024, y los cupos de autorizaciones se agotan en cuestión de horas.

La Ley de crecimiento sostenible y derecho a la vivienda, aprobada en abril de 2025, junto con las reformas migratorias asociadas, marca un cambio de paradigma: Andorra pasa de país “accesible” a destino exclusivo, funcionando casi como un club privado donde solo acceden perfiles con patrimonio elevado o aportación profesional demostrable. También se han creado figuras específicas como el permiso de nómada digital y se mantienen excepciones para deportistas de élite, científicos o artistas de especial interés nacional.

Si estás valorando mudarte a Andorra entre 2024 y 2026, te recomendamos revisar cada sección de este artículo, porque las condiciones varían significativamente según el tipo de residencia que necesites y el calendario de entrada en vigor de cada medida.

Vista panorámica de los Pirineos andorranos, donde se pueden observar edificios modernos y residenciales situados en el valle, reflejando el crecimiento sostenible del país y la inversión en vivienda. Esta imagen ilustra el atractivo de Andorra como un destino para residentes y extranjeros que buscan obtener la residencia en un entorno natural impresionante.

Contexto: la nueva ley de crecimiento sostenible y el derecho a la vivienda

El origen de esta legislación hay que buscarlo en la presión migratoria sin precedentes que experimentó Andorra entre 2020 y 2024. La pandemia aceleró un fenómeno que ya venía gestándose: empresarios digitales, influencers, deportistas y creadores de contenido descubrieron las ventajas fiscales del principado y protagonizaron una oleada de solicitudes de residencia que tensionó el mercado inmobiliario hasta límites insostenibles. Los precios de la vivienda se dispararon, el acceso al alquiler para residentes locales se complicó enormemente y el debate sobre los límites del crecimiento saltó al parlamento.

En noviembre de 2024, el Consell General celebró un intenso debate parlamentario sobre vivienda que cristalizó la decisión del gobierno andorrano —con mayoría absoluta— de transformar el modelo migratorio y fiscal vinculado a la residencia. El proyecto de ley resultante se convirtió en la “Ley para el crecimiento sostenible y el derecho a la vivienda”, aprobada finalmente en abril de 2025 con 16 votos a favor y 8 en contra (solo PS i Concòrdia votó en contra de la medida).

Esta ley no surge de la nada: se apoya en medidas previas que ya anticipaban el giro restrictivo. En septiembre de 2023, el gobierno decretó una suspensión temporal de la inversión inmobiliaria extranjera que duró hasta octubre del mismo año, una señal inequívoca de que el mercado había alcanzado un punto de saturación preocupante. Posteriormente, en febrero de 2024, se aprobó la Ley 3/2024, que creó el impuesto a la inversión inmobiliaria extranjera como herramienta para frenar la especulación y financiar políticas de vivienda.

El objetivo oficial del nuevo marco normativo es un “crecimiento sostenible y moderado” que equilibra tres ejes fundamentales: control migratorio estricto mediante cupos y requisitos económicos elevados, protección del acceso a la vivienda para residentes locales frente a la presión de nuevos compradores extranjeros, y consolidación de un posicionamiento de alta gama para los nuevos residentes que sí consigan entrar. El mensaje es claro: Andorra ya no busca cantidad, sino calidad y capacidad económica demostrable.

Nuevos requisitos económicos para la residencia pasiva

La residencia pasiva en Andorra está diseñada para personas que no trabajan para una empresa andorrana y viven de rentas, inversiones o patrimonio personal. Es la modalidad preferida por jubilados con alto patrimonio, rentistas e inversores que buscan optimización fiscal sin desarrollar actividad económica local. Y es, precisamente, la categoría más afectada por la reforma.

Hasta 2024, el modelo funcionaba con un depósito reembolsable de 50.000 euros ante la Autoridad Financiera Andorrana (AFA), junto con una inversión en activos andorranos que oscilaba en torno a los 600.000 euros. Ese depósito se recuperaba al abandonar el país o no renovar la autorización. El sistema resultaba atractivo porque el compromiso financiero era, en buena medida, temporal y reversible.

El cambio es radical. Desde la entrada en vigor de las nuevas exigencias, los solicitantes de residencia pasiva deben acreditar una inversión mínima de 1.000.000 € en activos andorranos (valores, participaciones, depósitos bancarios, fondos de inversión) o, alternativamente, 800.000 € en un inmueble residencial situado en Andorra. Esta inversión debe mantenerse durante toda la vigencia del permiso, no puede liquidarse mientras se conserve la residencia. Adicionalmente, el antiguo depósito reembolsable se transforma en una tasa de entrada a fondo perdido: 50.000 € para el solicitante principal y 12.000 € por cada dependiente reagrupado (cónyuge, hijos).

Para ilustrarlo con un ejemplo práctico: una familia de cuatro personas (matrimonio con dos hijos) que opte por la vía inmobiliaria deberá desembolsar aproximadamente 800.000 € en vivienda, más 50.000 € de tasa del solicitante principal, más 36.000 € adicionales por los tres dependientes (12.000 € × 3). A esto hay que sumar los nuevos tipos del impuesto a la inversión inmobiliaria extranjera. El coste total de entrada puede situarse fácilmente entre 1,18 y 1,20 millones de euros, una cifra que sitúa la golden visa andorrana entre los programas de residencia más exclusivos de Europa.

Existen, no obstante, excepciones para perfiles de “interés especial nacional”: deportistas de élite reconocidos internacionalmente, artistas con trayectoria destacada y científicos de primer nivel pueden acceder a un esquema con depósito reembolsable sujeto a condiciones particulares y aprobación expresa del gobierno.

Aumento del impuesto a la inversión inmobiliaria extranjera

El impuesto sobre la inversión extranjera inmobiliaria, regulado por la Ley 3/2024 y en vigor desde febrero de 2024, nació como herramienta específica para frenar la especulación y generar recaudación destinada a políticas de vivienda. Su impacto inicial fue significativo: 15,58 millones de euros ingresados durante 2024, demostrando el volumen de transacciones protagonizadas por compradores no residentes.

Los tipos impositivos de referencia de 2024 establecían un 3% para la primera adquisición inmobiliaria, un 5% para la segunda propiedad y una escala progresiva que llegaba al 10% a partir de la décima vivienda. Estos tipos, ya de por sí disuasorios, han sido duplicados por la nueva ley de crecimiento sostenible a partir de 2025-2026. Esto significa que un inversor extranjero que adquiera su primera vivienda pasará a tributar en torno al 6%, mientras que la segunda adquisición se gravará con aproximadamente un 10%. Las cifras definitivas dependerán del desarrollo reglamentario, pero la tendencia está clara.

Los datos de recaudación confirman el éxito del instrumento desde la perspectiva del gobierno: a 30 de junio de 2025, el fondo de la vivienda había ingresado ya 7,39 millones de euros, equivalentes al 80% del objetivo anual. La previsión para 2026, con los tipos duplicados, asciende a 22,2 millones de euros, lo que da idea del incremento esperado en la presión fiscal sobre compradores extranjeros.

El impacto práctico para nuevos inversores es evidente: encarecimiento sustancial del coste de entrada, menor rentabilidad bruta en operaciones especulativas de compraventa y una señal política inequívoca de que el acceso a vivienda de residentes locales tiene prioridad absoluta frente a la expansión de segundas residencias de no residentes. El mercado inmobiliario andorrano sigue siendo atractivo, pero el perfil del comprador que puede permitírselo se ha estrechado considerablemente.

Edificio residencial de lujo con una arquitectura moderna, situado en un entorno montañoso en Andorra, que refleja un crecimiento sostenible y atractivo para residentes e inversores. Este proyecto de ley busca facilitar la obtención de la residencia mediante inversiones mínimas, promoviendo un destino ideal para aquellos que buscan un estilo de vida en un paraíso fiscal.

Nuevos criterios para trabajadores por cuenta propia y visados de emprendimiento

La residencia por cuenta propia —autónomos, socios administradores, emprendedores— fue durante años la vía preferida por muchos extranjeros para establecerse en Andorra. Entre 2015 y 2023, bastaba con constituir una sociedad andorrana, demostrar cierta actividad económica y depositar los 50.000 euros correspondientes para obtener la autorización. Este modelo, relativamente accesible, se ha sometido a criterios mucho más estrictos.

El depósito ante la AFA se mantiene en 50.000 € para permisos de residencia y trabajo por cuenta propia, pero su naturaleza cambia: ya no es reembolsable. Además, los requisitos de inversión societaria pueden alcanzar los 600.000 € cuando el proyecto empresarial no encaja en los programas de economía digital o innovación considerados prioritarios por el gobierno.

La reforma introduce una evaluación rigurosa del proyecto empresarial. Ya no basta con tener una empresa sobre el papel: el Ministerio de Economía analiza la viabilidad económica real del negocio, la creación de valor en Andorra, la alineación con sectores prioritarios (tecnología, finanzas, turismo de calidad, salud) y la experiencia profesional demostrable del solicitante en su campo. Se valoran especialmente la facturación prevista, la contratación de empleados locales, el impacto fiscal esperado y la contribución a la diversificación de la economía andorrana.

Para proyectos tecnológicos de alto valor, iniciativas emprendedoras innovadoras y proyectos de economía digital existe una vía diferenciada: estos perfiles pueden quedar exentos del requisito de inversión obligatoria si obtienen una resolución favorable previa del Ministerio de Economía. Los plazos de resolución y las condiciones específicas varían, pero la filosofía es clara: Andorra quiere emprendedores que aporten, no simplemente titulares de sociedades instrumentales.

El solicitante debe además actuar como administrador de la empresa andorrana y mantener al menos un 20% de participación en la entidad empresarial. Los controles de cumplimiento se han intensificado, incluyendo verificaciones policiales de residencia efectiva que pueden incluir consultas a vecinos para confirmar la presencia real del residente.

Nuevas medidas de control migratorio, cupos y contratación en origen

La nueva legislación no se limita a subir umbrales económicos. También refuerza el control de los volúmenes de entrada mediante cupos, nuevos visados temporales y regulación estricta de las condiciones laborales para extranjeros.

El precedente que motivó este endurecimiento es revelador: cuando las autorizaciones por cuenta propia se abrieron en convocatorias anteriores, el cupo se agotó en poco más de un día. La “fiebre por vivir en Andorra” desbordó la capacidad administrativa y obligó al gobierno a cerrar cupos y crear listas de espera a partir de octubre de 2023.

El sistema de cupos actual establece, según el reglamento más reciente, aproximadamente 900 autorizaciones totales, de las cuales 830 corresponden a la cuota general y 70 están reservadas específicamente para futbolistas profesionales. Estas cifras son orientativas y el gobierno puede actualizarlas anualmente en función de la capacidad de absorción del país y la evolución del mercado de vivienda.

Los requisitos adicionales para trabajadores extranjeros en la cuota general incluyen:

Requisito

Detalle

Experiencia profesional

Mínimo 6 años cuando no hay relación previa con empresa andorrana

Conocimiento de catalán

Nivel A1 exigido en renovaciones, A2 progresivamente

Control empresarial

Las empresas contratantes deben demostrar cumplimiento normativo

Verificación de residencia

Comprobación policial de presencia efectiva (mínimo 183 días/año)

La legislación también crea una nueva autorización en origen para trabajadores temporales, especialmente orientada a sectores estacionales como el turismo de invierno, la hostelería y la agricultura. Su entrada en vigor está prevista para la temporada 2026-2027 y permitirá gestionar flujos laborales puntuales sin otorgar residencia permanente.

Como medida de protección laboral adicional, se regula el tope de horas extraordinarias: 52 horas semanales máximas en el mismo sector y 12 horas adicionales permitidas en sectores diferentes. Esta restricción busca controlar tanto las condiciones de trabajo como la dependencia de mano de obra extranjera en determinadas industrias.

Economía digital, visados para nómadas digitales y nuevos visados de Andorra

La Ley de Economía Digital de Andorra complementa la ley de crecimiento sostenible creando un permiso de residencia específico para nómadas digitales. Esta figura, inexistente hasta ahora en el ordenamiento andorrano, responde a la creciente demanda de profesionales que trabajan en remoto y buscan jurisdicciones fiscalmente eficientes con buena calidad de vida.

El visado de nómada digital está diseñado para tres perfiles concretos: trabajadores por cuenta ajena contratados por empresas extranjeras que realizan su labor íntegramente mediante telecomunicaciones sin requerir ubicación geográfica fija; trabajadores por cuenta propia que prestan servicios a clientes no residentes en Andorra a través de medios tecnológicos; y profesionales con cargos administrativos en sociedades constituidas fuera del principado.

Los requisitos para obtener este permiso incluyen:

  • Resolución favorable del Ministerio de Economía reconociendo la condición de trabajador remoto
  • Acreditación de ingresos suficientes para residir en Andorra durante la vigencia del visado
  • Seguro médico y de incapacidad válido y en vigor
  • Disponer de vivienda en Andorra (propiedad o alquiler) que cumpla estándares de habitabilidad
  • Compromiso de presencia mínima de 90 días al año en territorio andorrano
  • Declaración jurada sobre antecedentes penales y examen médico en el país

Una ventaja significativa para determinados perfiles: cuando el solicitante es trabajador por cuenta propia y su actividad promueve la economía digital, el emprendimiento o la innovación —condición que debe acreditarse formalmente—, puede quedar exento del depósito de 50.000 € ante la AFA.

El régimen de reagrupamiento familiar para nómadas digitales permite traer al cónyuge e hijos tras tres meses de residencia legal y efectiva. La ventaja práctica es que la familia puede entrar inicialmente como turista y posteriormente tramitar la reagrupación sin necesidad de visado previo.

Un profesional trabaja en su portátil en una terraza, disfrutando de vistas a majestuosas montañas nevadas. Este entorno idílico refleja el crecimiento sostenible y las oportunidades que ofrece Andorra para quienes buscan obtener la residencia y establecer su vida en este paraíso fiscal.

Impacto de la nueva ley en perfiles concretos: Deportistas y grandes inversores

La nueva legislación afecta de forma muy diferente a cada colectivo que ha mostrado interés por Andorra en los últimos años. Analicemos los cambios para cada perfil.

Deportistas de élite: Este colectivo mantiene un trato diferenciado. El reglamento reserva cupos específicos —por ejemplo, 70 plazas para futbolistas profesionales— y permite acceder a excepciones con depósito reembolsable cuando el deportista se considera de interés especial para el país. La clave está en demostrar reconocimiento internacional y trayectoria profesional contrastada, lo que convierte esta vía en selectiva pero accesible para quienes cumplen los criterios.

Grandes inversores inmobiliarios: El negocio se encarece doblemente. Por un lado, los tipos del impuesto a la inversión extranjera se duplican, reduciendo la rentabilidad bruta de operaciones especulativas. Por otro, los mínimos de inversión para obtener residencia se han elevado sustancialmente. El gobierno ha demostrado además que está dispuesto a suspender nuevas inversiones en momentos de presión extrema sobre el mercado, como ocurrió en 2023. El perfil del inversor que puede operar en Andorra se ha estrechado hacia patrimonios verdaderamente elevados con visión de largo plazo.

Empresarios y trabajadores de multinacionales: Andorra sigue siendo fiscalmente competitiva, pero el acceso a la residencia se condiciona ahora a demostrar un proyecto sólido, creación de empleo local, alta especialización profesional o encaje claro en los sectores prioritarios definidos por la estrategia de crecimiento sostenible. La decisión de trasladarse requiere una planificación más cuidadosa y un compromiso económico mayor que en el pasado.

Escenarios futuros (2026 en adelante) y recomendaciones prácticas para solicitantes

Las previsiones de recaudación del gobierno —22,2 millones de euros de impuesto inmobiliario en 2026— y los objetivos declarados de crecimiento moderado sugieren que la tendencia restrictiva se mantendrá e incluso podría intensificarse. Los cupos de autorización podrían ajustarse a la baja si la presión sobre la vivienda no cede, y los requisitos de inversión podrían actualizarse periódicamente para mantener el filtro de acceso.

Para quien esté valorando un traslado a Andorra, estas son las recomendaciones prácticas fundamentales:

Primero, analiza tu perfil: Determina si encajas mejor en residencia pasiva, residencia por cuenta propia, visado de nómada digital o alguna categoría especial (deportista, científico, artista). Cada vía tiene requisitos económicos, de presencia y de actividad muy diferentes.

Segundo, calcula el coste real: Suma la inversión obligatoria, las tasas a fondo perdido, los impuestos inmobiliarios si aplican, y los costes de mantenimiento anual. Una familia que aspire a residencia pasiva debe contar con un desembolso inicial de entre 1,1 y 1,3 millones de euros según la estructura elegida.

Tercero, revisa el calendario: Los cupos se agotan rápidamente. Infórmate sobre las convocatorias previstas y prepara toda la documentación con antelación para no perder la posibilidad de presentar tu solicitud a tiempo.

Cuarto, considera el impacto en tu país de origen: Especialmente si procedes de España, la planificación fiscal internacional debe ser coherente y documentada para evitar problemas de doble residencia o inspecciones futuras. Las autoridades tributarias de países vecinos prestan creciente atención a los traslados a Andorra.

El nuevo marco convierte al principado en una jurisdicción de alta exclusividad: menos solicitantes, pero de mayor patrimonio y valor añadido profesional, con un proceso de selección más exigente y mayor supervisión administrativa. Andorra ya no es una opción para todos, sino para quienes pueden demostrar capacidad económica real y compromiso genuino con el país.

Mantente informado sobre las actualizaciones reglamentarias que irán desarrollando los detalles de esta ley de crecimiento. Las opciones pueden variar, pero la tendencia general hacia la exclusividad parece consolidada.

Preguntas frecuentes sobre la nueva ley de crecimiento y los visados en Andorra

¿Cuándo entran en vigor exactamente los nuevos requisitos de inversión para la residencia pasiva?

Los nuevos requisitos económicos se han aplicado de forma escalonada. La Ley 3/2024, que creó el impuesto inmobiliario extranjero, entró en vigor en febrero de 2024. La Ley de crecimiento sostenible y derecho a la vivienda se aprobó en abril de 2025, y los reglamentos de desarrollo concretan la fecha exacta para cada tipo de permiso. Como regla general, las solicitudes presentadas antes de la entrada en vigor de cada cambio se rigen por la normativa anterior, mientras que las posteriores deben ajustarse a las nuevas exigencias (1.000.000 € / 800.000 € + tasas a fondo perdido).

¿Los residentes pasivos actuales perderán su estatus con la nueva ley?

La ley no cancela automáticamente los permisos ya concedidos. Sin embargo, las renovaciones pueden imponer condiciones más estrictas: exigencias de inversión mínima actualizadas, control reforzado del tiempo de residencia efectiva (183 días/año) o comprobación de aportación real a la economía andorrana. Muchos residentes pasivos “antiguos” deberán revisar su nivel de inversión y situación fiscal para asegurarse de cumplir los nuevos criterios de la AFA y del Ministerio competente en el momento de renovar.

¿Es posible obtener un visado de nómada digital sin invertir 1.000.000 € en Andorra?

Sí, el permiso de residencia para nómadas digitales tiene una lógica distinta. No exige necesariamente la misma inversión que la residencia pasiva clásica, pero sí requiere acreditar ingresos estables, trabajo remoto real para clientes no andorranos, seguro médico en vigor y un vínculo mínimo con el país (vivienda alquilada o en propiedad y presencia de al menos 90 días al año). En determinados supuestos, especialmente cuando el proyecto encaja en programas de economía digital o emprendimiento innovador, puede quedar exento del depósito de 50.000 €.

¿Qué pasa si se superan rápidamente los cupos de residencia y trabajo?

Como ya ocurrió cuando las autorizaciones por cuenta propia se agotaron en poco más de un día, el gobierno puede cerrar temporalmente la admisión de nuevas solicitudes y crear listas de espera. En ese escenario, el solicitante debe valorar si espera a una nueva convocatoria de cupos, si replantea su estrategia optando por otro tipo de permiso (nómada digital, por ejemplo), o si aplaza el proyecto de traslado hasta que las condiciones sean más favorables.

¿Seguirá siendo Andorra interesante fiscalmente con la nueva ley de crecimiento?

Pese al endurecimiento de requisitos de entrada e inversión, el tipo general de impuesto de sociedades (10%) y el IRPF (máximo 10%) siguen siendo muy competitivos en comparación con España (hasta 47%) o Francia (hasta 45%). Sin embargo, con la nueva ley el debate ya no es solo “pagar menos impuestos”: ahora hay que valorar si el patrimonio y el proyecto vital del solicitante encajan en un modelo de país más exclusivo, con mayores barreras económicas de acceso y controles administrativos reforzados.